8M: ¿Cómo debe actuar una obstétrica/o o lic. en Obstetricia frente a las violencias por razones de género?

En los primeros dos meses de 2026, en la Argentina se registraron 43 víctimas fatales de violencia de género. Esto equivale a un femicidio cada 34 horas.

En el marco del 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, estos datos nos interpelan como sociedad y, especialmente, como sistema de salud. Las y los profesionales de la obstetricia ocupan un lugar estratégico en la prevención, detección y abordaje de situaciones de violencia por razones de género, dado el vínculo cercano y frecuente que mantienen con mujeres y personas gestantes a lo largo del curso de vida.

Un rol clave en la detección temprana

Según el documento oficial del Ministerio de Salud de la Provincia de Buenos Aires, “Violencias por razones de género. Lineamientos para el abordaje integral en el sistema sanitario”, la detección puede darse en cualquiera de los tres niveles de atención a partir de distintas consultas.

Para ello, es fundamental que las y los trabajadores de la salud tengan siempre presente que:

  • Pueden estar frente a una posible situación de violencia familiar o por razones de género.
  • La escucha debe ser respetuosa.
  • Es necesario conocer indicadores que permitan la detección.
  • Se debe brindar contención adecuada.
  • Es importante conversar sobre los riesgos y las posibles medidas de protección a adoptar.
  • Resulta clave ponderar la situación familiar y social, los recursos económicos y relevar datos de contacto (familiares, amistades, vecinas/os).
  • Debe estar planificada la articulación con servicios, integrantes del equipo de salud o la red local ante sospecha o detección efectiva, considerando que la persona puede no reconocer su situación o no volver a consultar por temor o desconfianza.

Más allá de lo legal: un abordaje integral y con perspectiva de género

El acompañamiento desde la obstetricia no se limita a la derivación o a la activación de protocolos. Implica una práctica profesional comprometida con los derechos humanos y la perspectiva de género.

Algunos principios centrales para el abordaje son:

  • Abordaje integral y con perspectiva de género

Comprender que la violencia no es un hecho aislado, sino que responde a desigualdades estructurales. Esto implica considerar el contexto social, cultural y económico en el que se inscribe la situación.

  • No revictimización

Evitar la reiteración innecesaria del relato, demoras injustificadas, derivaciones inconducentes o consultas que no aporten a la resolución. Cada intervención debe tener un sentido claro y respetuoso.

  • Contención y orientación

La escucha es la principal herramienta. No deben emitirse juicios de valor ni consejos atravesados por subjetividades personales que puedan resultar contraproducentes. El rol profesional es acompañar, informar y fortalecer la autonomía.

  • Empatía y escucha activa

Sostener una actitud empática, validar el relato y transmitir confianza son acciones que pueden marcar la diferencia. Muchas veces, el ámbito de la consulta es el único espacio seguro donde la persona puede hablar.

La consulta obstétrica como espacio de cuidado

Durante controles ginecológicos, consultas por salud sexual y reproductiva, embarazo, puerperio o atención perinatal, pueden emerger señales de alerta: lesiones frecuentes, ansiedad, silencios, presencia constante de una pareja que responde por la paciente, entre otros indicadores.

La consulta debe ser un espacio seguro. Garantizar privacidad, generar preguntas abiertas y respetar los tiempos de la persona son acciones concretas que favorecen la detección temprana.

El abordaje no puede ser individual. Requiere articulación con equipos interdisciplinarios, servicios sociales, dispositivos locales y organismos especializados. Tener previamente definidos los circuitos de acción permite intervenir de manera rápida y eficaz.

En este 8M, desde el Colegio de Obstétricas de la provincia de Buenos Aires reafirmamos que la violencia por razones de género es un problema de salud pública. Las/os obstétricas/os y las/os licenciadas/os en obstetricia no solo acompañan procesos reproductivos: también pueden ser una puerta de entrada para la protección, el acceso a derechos y, en muchos casos, para salvar vidas.

Porque detectar a tiempo, escuchar con respeto y actuar de manera coordinada puede marcar la diferencia entre el silencio y la oportunidad de salir de la violencia.

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