Cada año, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) impulsa la Semana de Prevención del Embarazo Adolescente en América Latina, una iniciativa que busca visibilizar una problemática que involucra no solo la salud, sino también el acceso a la educación, las oportunidades y el desarrollo de proyectos de vida.
En 2026, la campaña se desarrolla del 14 al 20 de septiembre, bajo el lema “Ayudando a las madres adolescentes a prosperar: prevenir embarazos recurrentes no planificados y construir futuros saludables”. La propuesta pone el foco no sólo en prevenir embarazos no intencionales, sino también en garantizar que las adolescentes que ya son madres puedan acceder a servicios de salud de calidad, educación, oportunidades y acompañamiento para decidir si desean tener otro hijo y cuándo hacerlo.
En Argentina, la fecundidad adolescente presenta una tendencia descendente sostenida. Según datos de Estadísticas Vitales de la DEIS, la tasa de fecundidad de adolescentes de 10 a 19 años pasó de 63,4 nacimientos por cada 1.000 adolescentes en 2000 a 12,7 en 2022. En ese mismo período, los nacimientos de madres de 10 a 19 años descendieron de 103.129 a 44.297.
Este descenso se produjo en un contexto de políticas integrales de salud sexual y reproductiva, que incluyeron la Educación Sexual Integral, el acceso a métodos anticonceptivos, las consejerías, entre otros. A partir de 2021 se incorporó además el marco establecido por la Ley 27.610 de Acceso a la Interrupción Voluntaria y Legal del Embarazo, que también contempla la prevención de embarazos no intencionales mediante información, ESI y acceso a métodos anticonceptivos.
Sin embargo, las cifras muestran que todavía es necesario sostener las estrategias de prevención. El embarazo durante la adolescencia puede afectar la continuidad de las trayectorias educativas, las posibilidades de formación y empleo y las condiciones socioeconómicas. En las niñas menores de 15 años, además, resulta fundamental abordar las posibles situaciones de violencia y vulneración de derechos.
En este contexto, las/os obstétricas/os y Lic. en Obstetricia cumplen un rol fundamental en la promoción de la salud sexual y reproductiva. La consejería permite brindar información clara, responder consultas, acompañar decisiones y facilitar el acceso a métodos anticonceptivos de acuerdo con las necesidades de cada persona.
Entre las alternativas disponibles se encuentran los métodos anticonceptivos reversibles de larga duración (LARCs), como los dispositivos intrauterinos y los implantes subdérmicos. En la Provincia de Buenos Aires, las/os Licenciadas/os en Obstetricia que cuentan con la correspondiente acreditación del COPBA pueden realizar la colocación y extracción de estos métodos, de acuerdo con los requisitos y competencias profesionales establecidos.
Prevenir embarazos no intencionales también es garantizar información, acceso y oportunidades. Fortalecer la ESI, la consejería y el acceso a métodos anticonceptivos permite que las y los adolescentes puedan tomar decisiones informadas sobre su salud sexual y reproductiva y continuar construyendo sus proyectos de vida.



