Cada lactancia es única. Cada familia transita este proceso de una manera diferente y, en cada etapa, pueden surgir preguntas, dudas, dificultades o situaciones que requieren orientación. Por eso, hablar de lactancia también es hablar de acompañamiento, escucha, información y acceso oportuno a profesionales capacitados.
Con motivo de la Semana Mundial de la Lactancia Materna 2026, el Colegio de Obstétricas de la Provincia de Buenos Aires entrevistó a matriculadas de diferentes distritos para abordar algunas de las consultas más frecuentes que aparecen durante este período. Sus respuestas permiten acercar información confiable y, al mismo tiempo, visibilizar la importancia de contar con el acompañamiento profesional adecuado.
Una de las dudas más frecuentes está relacionada con el dolor durante las tomas. La Lic. Rocío Ramos, del Distrito I, es contundente: “Amamantar no debe doler”. Explica que durante los primeros días puede existir una mayor sensibilidad en las mamas y cierta incomodidad, pero advierte que cuando el dolor persiste durante toda la toma y se acompaña de grietas, sangrado o incluso del deseo de dejar de amamantar, es necesario consultar.
Para Ramos, es fundamental desmitificar la idea de que el dolor es algo que simplemente “va a pasar” o que forma parte necesariamente de la lactancia. Desde la práctica obstétrica, el dolor constituye una señal que requiere evaluación: puede ser necesario revisar el acople, la posición, la transferencia de leche o identificar alguna otra situación que requiera acompañamiento. “Por eso es importante que ante cualquier duda se haga una consulta de manera oportuna. Una lactancia bien acompañada hace la diferencia”, sostiene.
Otra pregunta habitual aparece al momento de establecer una frecuencia para las tomas. La Lic. Esp. Ana Clara Giles, del Distrito III, señala que la recomendación es alimentar al bebé a libre demanda, prestando atención a sus señales de hambre. Despertarse, comenzar a girar la cabeza de un lado a otro, buscar cuando se acerca algo a la boca o llevarse las manos a la boca son algunas de las señales tempranas que permiten reconocer que el bebé necesita alimentarse.
La profesional destaca que no es recomendable esperar al llanto, ya que este constituye una señal tardía de hambre. Durante los primeros períodos de lactancia, además, recomienda ofrecer leche entre 8 y 12 veces por día, siempre atendiendo a las necesidades y señales de cada bebé.
El acompañamiento también resulta fundamental frente a las dificultades que pueden aparecer durante el proceso. La Lic. Leticia Grosso, del Distrito IV, remarca que “pedir ayuda a tiempo puede hacer una gran diferencia” y enumera algunas situaciones que ameritan realizar una consulta: dolor al amamantar, grietas o lesiones en el pezón, dificultades del bebé para prenderse al pecho o cualquier duda relacionada con la lactancia.
Asimismo, advierte que determinados signos requieren una consulta sin demoras, como la presencia de fiebre, dolor muy intenso o una zona roja o endurecida en alguna de las mamas. Pero la consulta no tiene que esperar a que aparezca una situación de gravedad. “No es necesario llegar a una situación de gravedad para realizar una consulta”, enfatiza Grosso, quien destaca que sentirse acompañada puede contribuir a transitar el proceso con mayor confianza.
La continuidad de la lactancia al momento de regresar al trabajo también genera interrogantes. Ante la pregunta de si la vuelta a la actividad laboral implica necesariamente abandonar la lactancia, la respuesta de la Lic. Martina Pasarello, del Distrito V, es clara: “No”.
La profesional explica que el regreso al trabajo requiere organización para sostener la lactancia durante los períodos en los que la persona se encuentra separada de su bebé. Para ello, pueden realizarse extracciones regulares durante la jornada laboral, ya sea mediante extracción manual o con sacaleche, de modo que la leche pueda ser ofrecida al bebé durante esos momentos de separación. Al reencontrarse, la lactancia puede continuar a libre demanda. “La información y el acompañamiento hace que las lactancias puedan continuar con éxito”, afirma Pasarello.
Las consultas y necesidades tampoco terminan al momento de regresar al hogar. La Lic. Graciela Salina, del Distrito VI, aborda una situación frecuente durante los primeros días: la sensación de pesadez, turgencia o mayor carga en las mamas. Frente a esto, explica que pueden realizarse masajes y posteriormente una extracción de leche, utilizando técnicas que favorezcan el flujo.
Entre las maniobras que describe se encuentran los masajes en forma de espiral, desde la zona posterior hacia adelante, los movimientos en forma de rayos recorriendo la mama y el desplazamiento de las yemas de los dedos desde atrás hacia adelante. Luego, para la extracción manual, propone colocar la mano en forma de “C”, presionar la mama hacia el tórax, juntar los dedos y luego soltarlos para favorecer la salida de la leche.
Salina también destaca la importancia de contar con acompañamiento profesional después del regreso a casa. “Todos los licenciados y las licenciadas en obstetricia podemos acompañar las lactancias en cada etapa, incluso cuando las dudas surjan una vez regresando a casa”, sostiene.
Las experiencias compartidas por las matriculadas muestran que acompañar una lactancia no consiste únicamente en brindar información. Implica escuchar, observar, evaluar cada situación de manera particular, responder preguntas, detectar dificultades y brindar herramientas para que cada persona pueda tomar decisiones informadas y transitar este proceso con mayor confianza.
En este sentido, las licenciadas y licenciados en Obstetricia cuentan con formación y competencias para brindar asesoramiento y acompañamiento durante la lactancia, integrando esta tarea al cuidado de la salud sexual y reproductiva y al acompañamiento de las personas y sus familias.
Desde el Colegio de Obstétricas de la Provincia de Buenos Aires reafirmamos nuestro compromiso con la promoción de lactancias acompañadas, respetuosas e informadas, reconociendo que cada lactancia es única y que cada etapa necesita acompañamiento.
En esta Semana Mundial de la Lactancia Materna 2026, nos sumamos al lema de la Provincia de Buenos Aires: “Promover y acompañar las lactancias en cada etapa”. Porque informar, escuchar y cuidar también es promover la lactancia.



