Se publicaron recientemente los resultados consolidados del Estudio BERNI II (2024–2025), que evalúa la efectividad de la vacuna contra el Virus Respiratorio Sincicial (VSR) aplicada durante el embarazo para prevenir hospitalizaciones y formas graves de enfermedad respiratoria en lactantes menores de seis meses.
A dos años de la incorporación de la vacunación materna contra el VSR al Calendario Nacional de Vacunación, Argentina cuenta con evidencia científica local, robusta y en tiempo real que confirma el impacto positivo de esta estrategia en la salud de los recién nacidos, especialmente en el grupo etario de mayor vulnerabilidad.
Una enfermedad frecuente y potencialmente grave
El VSR es una de las principales causas de infección respiratoria aguda baja, internaciones y mortalidad en bebés pequeños. Los primeros meses de vida representan el período de mayor riesgo, ya que los lactantes aún no pueden recibir vacunas propias contra este virus.
La vacunación durante el embarazo permite la transferencia transplacentaria de anticuerpos, brindando protección al recién nacido desde el nacimiento y durante sus primeros meses de vida.
Resultados principales del Estudio BERNI
El análisis incluyó 1.143 lactantes hospitalizados en 12 hospitales de distintas regiones del país, pertenecientes a los sectores público, privado y de la seguridad social.
Los resultados muestran que la vacunación materna contra el VSR:
- Alcanzó una efectividad del 62,1% para prevenir hospitalizaciones por infección respiratoria aguda baja (IRAB) por VSR en lactantes de hasta 6 meses.
- Logró una efectividad del 78,5% para prevenir formas graves de IRAB por VSR en ese mismo grupo etario.
Mayor protección en los primeros meses de vida
La efectividad fue aún mayor durante los primeros 90 días de vida:
- 75,5% de efectividad para prevenir hospitalizaciones por IRAB por VSR.
- 82,1% de efectividad para prevenir formas graves de la enfermedad.
Además, la protección frente a las formas graves se mantuvo alta durante todo el primer semestre:
- 82,1% en lactantes de 0 a 90 días.
- 74,3% en lactantes de 90 a 180 días.
Resultados consistentes y aplicables a la práctica clínica
El estudio también demostró que la efectividad de la vacuna:
- Se mantuvo estable a lo largo de toda la ventana de vacunación recomendada (entre las 32 y 36 semanas de gestación).
- No se vio afectada cuando la vacuna se administró junto con otras vacunas indicadas durante el embarazo.
Estos hallazgos respaldan la integración de la vacunación contra el VSR en los esquemas habituales de control prenatal y refuerzan su seguridad y efectividad en contextos reales de atención.
Una política pública con impacto en equidad
Argentina fue el primer país en incorporar la vacunación materna contra el VSR al Calendario Nacional de Vacunación, garantizando el acceso gratuito y equitativo para todas las personas gestantes.
Esta decisión permitió evitar que la protección quedara limitada a quienes pudieran costearla, reduciendo desigualdades y asegurando la protección de los recién nacidos más vulnerables, independientemente de su lugar de nacimiento o cobertura de salud.
El valor de la evidencia local
El Estudio BERNI es el resultado de la articulación entre el sector público, la academia, la industria y el sector privado, con la participación de la Universidad Nacional de San Martín y el Hub de Innovación en Políticas de Salud y Equidad.
Generar evidencia científica local y en tiempo real resulta fundamental para:
- Evaluar el impacto de las políticas sanitarias.
- Fortalecer la confianza de la población y de los equipos de salud.
- Impulsar mejoras en las coberturas de vacunación.
- Servir de referencia para otros países de la región y del mundo.
Prevención que salva vidas
Desde el Colegio de Obstétricas de la provincia de Buenos Aires creemos que contar con resultados consistentes a lo largo de dos temporadas consecutivas, en distintos subgrupos y en conjunto con otras vacunas, refuerza la solidez de la evidencia disponible.
La vacunación materna contra el VSR se consolida así como una estrategia altamente efectiva para prevenir hospitalizaciones y enfermedad grave en los primeros meses de vida, reafirmando el valor de la prevención primaria a través de las vacunas, una de las herramientas más eficaces en la historia de la salud pública.



